Producciones Doble Banda nace en 1998. Originariamente se establece en un local del Carmelo, en concreto en la calle Josep Serrano, junto a un bar, que todos llamábamos cariñosamente “El bar de Roque”, en honor a su entrañable y queridísimo dueño y al que nos mantuvimos fieles en todos aquellos años por los que allí anduvimos, entre otras cosas, porque era un lugar de reunión agradable, que desbordaba vida, de muy buen trato y con un muy buen menú a precio asequible.

Pues bien, Doble Banda nació, por una parte, porque tres personas, Paco Jodar, Albert Espel y yo mismo teníamos intereses comunes en cuanto al hecho de crear una empresa productora. Paco Jodar, al que conocía porque estudiamos juntos en el CECC e hice la dirección de fotografía de algunos de sus cortometrajes, tenía la necesidad de crear una productora porque estaba a punto de rodar, con sus propios ahorros, un largometraje que se tituló El tercer párpado; lamentablemente y pese a la tremenda energía que puso en ello, conseguimos rodarlo y montarlo pero no llegó a estrenarse; Albert Espel, al que yo conocía porque trabajó en la producción de mi primer largometraje Fuente Álamo, la caricia del tiempo, quería montar una empresa productora porque en ese momento tenía la inquietud de introducirse con fuerza en el sector audiovisual además de ampliar sus conocimientos en el mundo de la producción ejecutiva, terreno en el que ya en aquellos inicios era un crack y yo mismo, que, entre otras motivaciones, también necesitaba una plataforma jurídica para mover esa primera película que acababa de rodar.

Con aquellas motivaciones particulares, los tres hicimos un plan de empresa y una inversión inicial para los trámites burocráticos pertinentes y para poder comprar un material básico para empezar a producir; luego, empezamos a trabajar dejándonos la piel a largo de los años que estuvimos juntos con la intención, entre otros aspectos, de consolidar la empresa.

Por otra parte, esa inquietud que teníamos los tres por montar una productora se pudo materializar gracias a la existencia de una asociación llamada Grup de Cinema de l’Ateneu de Cerdanyola a la que yo mismo pertenecía desde su nacimiento en 1996, cuyo local era precisamente el de Josep Serrano y que, con la intención de que Doble Banda pudiese nacer y desarrollarse, nos cedió una parte de dicho local para ejercer nuestra actividad.

Esta asociación, que estaba vinculada desde hacía años al audiovisual, tanto a la creación como a las proyecciones públicas e incluso vinculada a una revista fanzine que llamamos Acció, nació fruto de la inquietud y la necesidad de hacer piña que teníamos un grupo de personas que estudiamos juntos en el CECC (Centre d’Estudis Cinematogràfics de Catalunya) y que compartíamos una idea común de hacer y mirar el cine y posiblemente la vida. En concreto, esta asociación la formábamos Isabel Castella, Leonor Miró, Yolanda Olmos, Carlos M.Ferrándiz, Germán Balart, Antonio Lorenzo y yo mismo.

La asociación, no sólo nos cedió el local sino que participó muy activamente en muchos de los trabajos que fueron haciéndose desde Doble Banda, no en vano, disponía de un material de iluminación, de una cámara ARRI BL de 16mm, de un travelling y lo más importante, estaba constituida por ese grupo humano, al que acabo de referirme, cargado de grandes ideas, con muchas ganas de hacer cine y muy bien formado profesionalmente.

En definitiva Grup Cinema de l’Ateneu y Doble Banda compartieron durante varios años el local e hicieron conjuntamente la promoción de Fuente Álamo, la caricia del tiempo;  los documentales de Vos, que sos mi hermana (Yolanda Olmos, 2001) y La Miranda, recuerdos de nuestra casa (Verónica Font, 2003); los cortometrajes Alicia Retratada (Pablo García, 2001) y La serpiente de dos cabezas (Eloy Rocamora, 2002).

Por su parte, Producciones Doble Banda durante esos primeros años hizo también numerosos trabajos corporativos para empresas  como Nissan Motor Ibérica; Federación de motos de Catalunya; Federación de coches de Catalunya; JOTUN, EDUCATUR, etc…

Realmente fueron años de mucho esfuerzo, de muchas dificultades y de grandes sacrificios, como imagino sucede en muchas empresas que nacen pequeñas y tienen que abrirse camino, hasta tal punto que, en un momento determinado en el que se llegó a plantear la disolución de la empresa audiovisual Producciones Doble Banda, fueron precisamente algunas de las personas de Grup Cinema de l’Ateneu las que se decidieron a rescatarla y la mantuvieron viva hasta el día de hoy. En aquel momento de cambio, creo que fue en 2002, la empresa pasó a estar formada por Yolanda Olmos, Leonor Miró, Isabel Castella y yo mismo. Dos años después, en el 2004, entraron a formar parte de la empresa Verónica Font y Carlos García. Verónica Font, entre otras cosas, porque siempre había estado vinculada a todos y cada uno de los trabajos de la empresa desde el terreno profesional del sonido y Carlos García, dada su calidad en el campo del diseño, con la idea de trabajar en el diseño corporativo.

En el 2006 y por una necesidad de ampliar un poco el espacio en el que trabajábamos, Producciones Doble Banda hizo un cambio de local y pasó de Josep Serrano a la calle Mallorca 265 en un entresuelo con terraza. Desde allí realizamos numerosos trabajos, entre otros Bolboreta, mariposa, papallona (Pablo García, 2007); Humans a Venta Micena (Germán Balart, 2007); Shorok (Yolanda Olmos, 2007); Pacifistas a l’Irak (Alberto Arce, 2007); Mura, un poble de cine (Pablo García, 2009); 7 Histories y una ciutat (Verónica Font, 2010); Lluvia del Norte (Leonor Miró, 2010); Deseos (Yolanda Olmos, 2011) y Oblidant a Nont  (Pablo García, 2011) además de multitud de trabajos corporativos para empresas privadas y ayuntamientos.

Actualmente, conscientes del momento que nos ha tocado vivir, nos hemos vuelto a apretar el cinturón, más si cabe, reduciendo gastos, entre otros el del alquiler del local y hemos pasado a trabajar desde nuestras casas y desde la propia calle, que por otra parte es un lugar idóneo para estar cerca del mundo y entenderlo.

Y ese cambio lo hemos hecho, con la intención de continuar luchando por una empresa en la que creemos y por avivar así esas ganas tremendas -que nos caracterizan como grupo- por seguir ilusionando a nuestros espectadores, por seguir enriqueciendo nuestra propia alma creativa y por continuar adelante con esa firme convicción de que el cine de autor y el documental de creación y social en favor de los derechos de las personas, no sólo son formas necesarias de cultura y de información, sino que también enriquecen la mente y ayudan a formar las miradas de cada uno de nosotros, de quienes hacemos, de quienes son protagonistas e inspiración para que hagamos lo que hacemos y de quienes ven aquello que hacemos.

Por último y desde mi persona, la ayuda de mis padres que siempre han estado presentes en cada gesto, en cada lágrima, en cada sonrisa y en cada trabajo que yo hacía.