El pasado jueves tuvo lugar el estreno de ‘Escolta’ en el festival de l’Alternativa de Barcelona. Precisamente ese día, inicié en este blog la recopilación de unas reflexiones y diálogos que mantuve, en FB y entre otras personas, con Carlos Manuel Sánchez García acerca de la relación entre la lengua de signos y la lengua oral y sobre algunas apreciaciones importantes e interesantes que él me hacía tras la lectura del artículo Ser Sordo no significa Ser mudo; un artículo que publiqué hace unos años en este mismo blog y que acompañé de una entrevista filmada a Pepita Cedillo y Rosó Folqué hablando del corto “Oblidant a Nonot”, (Premio del público en l’Alternativa 2011, Premio Ciudad de Alcalá en Alcine 2011 y Mejor corto en LS en Cinemóbile de Sevilla).

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Póster de ‘Oblidant a Nonot’ Cortometraje producido por Doble Banda

Como apuntaba y después del artículo “Ser sordo no significa Ser mudo” Debate 1. aquí sigue otra de las críticas de Carlos Manuel Sánchez García a algunas de las reflexiones que yo hacía en aquel artículo acerca, entre otros aspectos, de la lengua oral. Más abajo algunas alegaciones que hice a sus palabras, que vaya por delante, son palabras que me han hecho pensar mucho:

– Oblidant a Nonot. El peligro de las medias verdades. O Las buenas intenciones y el infierno. “Oblidant a Nonot es una película que pretende mostrar aspectos relevantes de la vida de una niña sorda que asiste a una escuela donde comparte el aula con niños oyentes.” La intención de la película, en palabras de su realizador… Sin embargo, el mensaje abre un gran espacio a una errónea apreciación de la vida de una persona sorda, porque dice verdades a medias, que como se sabe, son tanto o más nocivas que las propias mentiras. Mis comentarios van dirigidos a prevenir y a alertar acerca de este tipo de mensajes, sin cuestionar en modo alguno la ética de sus emisores, y sí poner de manifiesto las consecuencias del manejo de una inadecuada información. Así habla el realizador de sus personajes: Diana, la protagonista; Laura, su amiga; la madre de Diana, y la logopeda. Empecemos por Diana, una niña de alrededor de 9 años. En palabras del realizador: “Diana, en concreto, tiene una sordera media, pues no todas las personas sordas tienen el mismo grado de sordera… Si tienes una sordera media, como en el caso de Diana, puedes oír bastante y tienes facilidad para aprender palabras y comunicarte oralmente… Diana ha tenido la posibilidad de aprender con relativa facilidad las dos lenguas, la oral y la lengua de signos”. Es cierto que si se tiene una sordera media (hipoacusia) se puede oir bastante y se tiene facilitad para aprender palabras… Pero ¡cuidado! Aprender palabras no es lo mismo que aprender una lengua. Y eso de comunicarse oralmente es muy relativo, porque son muchos los sordos que pueden comunicar oralmente en un contexto concreeto, pero que no tienen en absoluto la capacidad de manejar la lengua oral en un nivel de abstracción propio de toda lengua. Los niños sordos en estas condiciones, no son bilingües en modo alguno, son semilingües en español y son también semilingües en lengua de señas si no han tenido la oportunidad de hacer suya la lengua de señas en las condiciones necesarias para que esa lengua permita una comunicación irrestricta y el enriquecimiento del pensamiento. Entonces, es un error decir que “Diana ha tenido la posibilidad de aprender con relativa facilidad las dos lenguas, laoral y la lengua de signos”. Diana puede conocer muchas alabras de la lengua oral, que puede articular de manera más o menos inteligible. Pero está muy lejos de haber podido aprender, y mucho menos “con relativa facilidad” la lengua oral. Esa ha sido la tragedia de los hipoacúsicos a quienes se pretendió “oralizar” sin éxito alguno con la metodología oralista, de tan triste memoria. Porque, una vez más lo digo, no importa “cuánto” oye en términos cuantitativos, sino “qué es lo que oye o de oir”. Porque si oye muchísimos sonidos, menos los del habla, ese niño con sordera media jamás podrá aprender a hablar, mientras que si oye muy pocos sonidos, pero precisamente los que oye son los sonidos del habla, ese niño con sordera média sí podrá aprender a hablar.

A partir de aquí siguen las alegaciones a las que hacía mención y que hice en su día en mi página de FB:

Pablo García: Hola Carlos Manuel Sánchez García aunque creo que haces una lectura muy sesgada de mi artículo, que no de mi película ‘Oblidant a Nonot’ que no has visto, te animo a que escribas tus apreciaciones en mi propio artículo pues me parece bonito que si alguien acude al mismo, conozca también tu mirada.
Por otro lado, Carlos Manuel Sánchez García, pones en mi boca palabras que no he dicho pues ‘Oblidant a Nonot’ NO es una película sobre una niña sorda ES una película sobre una niña. Menos aún “es una película que pretende mostrar aspectos relevantes de la vida de una niña sorda que asiste a una escuela donde comparte el aula con niños oyentes”.
La película es una ficción y sólo aparecen niños sordos. Los pocos oyentes que aparecen lo hacen de lejos jugando en el patio y cuesta identificarlos. Te animo pues a que, si llegas a ver ‘Oblidant a Nonot’, dejes también tus apreciaciones en la página de Vimeo. https://vimeo.com/ondemand/7862

 

Y aquí te adjunto, Carlos, algunos párrafos de mi artículo, que has obviado, en los que explico porque surge la película y en los que hablo, como no podía ser de otra forma, del valor indiscutible y primordial de la lengua de signos: “Y de ahí mi aproximación al mundo de las personas sordas pues ellas tienen la gran virtud de comunicarse, entre otros medios, con las manos. Una comunicación visual tan infinita y extensa, como compleja y maravillosa. Esa manera de comunicarse me fascinó y me pareció que era una forma de lenguaje muy rica, no sólo para las personas que la utilizaban, sino también para poder satisfacer esa búsqueda creativa que tanto me fascina y de la que espero seguir siempre enamorado.” “Y precisamente, porque la lengua de signos es la lengua materna y natural de Laura es muy importante que ella haya aprendido desde muy pequeña la lengua de signos pues así, enseguida, ha podido comunicarse con sus padres y con otros muchos niños y niñas que, como ella, usan la lengua de signos.”

Vuelvo a recordar el artículo por si alguien quiere dar sus puntos de vista.

 

Por último, pedirte disculpas, pues soy consciente de que mi aproximación al mundo de los sordos es la de un oyente que desconocía profundamente ese mundo. Te pido disculpas, también, si he escrito algún comentario en el que pueda dar la sensación de estar defendiendo una educación oralista, todo lo contrario, desde que entré a compartir experiencias con personas sordas, creo profundamente en la lengua de signos y en la importancia de su existencia, en su defensa y en su aprendizaje. Naturalmente, soy capaz de imaginarme un mundo de personas sordas sin la lengua oral, jamás se me ocurriría imaginarme un mundo de personas sordas sin la lengua de signos.

A.A.A.S: ole ole. me encanta lo que piensas. soi oyente , mama de niño sordo. a uer si xateamos. soi la creadora del grupo y mama del tres pins. me parece fascinante tu postura ante el lengua de signos y que seas oyente. espero que sigas defendiendo este idioma y que te hagas amistades que puedas aprender un poco su idioma.

Pablo García Gracias A.A.A.S por tus comentarios! No sabía que eras mamá del Tres Pins. Encantado de conocerte por FB. Igual conocí a tu hijo durante el rodaje. Si tienes oportunidad de venir a ver ‘Escolta’ a l’Alternativa, Festival de Cine Independiente de Barcelona el próximo jueves 20 de noviembre a las 17h, nos vemos allí y nos podemos conocer en persona. Aquí la info del corto en el festival

Y hasta aquí, esta segunda entrega; habrá como mínimo una tercera que, como ya veréis, refuerza mucho más algunos de los aspectos que Carlos Manuel Sánchez García expresa en esta primera crítica y que, espero, nos haga pensar y reflexionar más, si cabe.