“Kilian Jornet, el comptador de llacs”, una producción de Producciones Doble Banda en coproducción con Les productions de la Main Verte, TVC y France 3, nace de la relación de amistad que Verónica Font, la realizadora de este proyecto, tiene con Eduard Jornet, el padre de Kilian y de la pasión que ella ha tenido desde siempre por la montaña. Verónica, debido a esa relación de amistad, conocía a los hijos de Eduard Jornet y de Nuria Burgada, Naila y kilian, mucho antes de que Kilian se convirtiese en el enorme y mundialmente reconocido deportista que es ahora.  Por mi parte, me incorporo al proyecto en calidad de Director de Fotografía, primero porque me parecía que cubriría muchas de mis inquietudes fotográficas y segundo porque surge desde nuestra productora Doble Banda (no hay que olvidar que Verónica es parte integrante del equipo que la formamos) y eso me hacía estar muy ligado al proyecto desde su nacimiento.

Pero pese a mi ilusión y mis ganas por participar en este documental, cuando me leo el primer guión y veo la cantidad de veces que Verónica cita los esquís y las altas montañas, empiezo a pensar que en realidad igual yo no debía ser el elegido para ir detrás de una persona como Kilian; quizá otro lo haría mejor y no por su capacidad profesional, que nunca pondría en duda la mía, sino porque -físicamente hablando- un experto en fotografía de montaña estaría mucho mejor preparado y podría llegar, aunque fuese unas horas más tarde, allí por donde hubiese pasado Kilian o allí donde Kilian hubiese decidido esperarle.

Fotografía tomada por Eduard Jornet en uno de los rodajes en los que seguíamos un entrenamiento de Kilian Jornet.

Esos temores, naturalmente se los trasladé a Yolanda Olmos (Productora ejecutiva del proyecto) y a la propia Verónica Font y ambas me tranquilizaron, la primera asegurándome que el presupuesto, por el momento, sólo daba para dos o tres altas montañas y la segunda, hablándome muy profundamente del contenido que realmente quería en su película; Verónica me dijo que le interesaba el paso de las estaciones, la belleza de los paisajes, las reflexiones y los pensamientos de Kilian; su entorno humano, los amigos, sus abuelos, su hermana Naila y sus padres, sus primeros maestros deportivos, como Jordi Canals, sus compañeros en la selección española de esquí de montaña como Marc Pinsach, Miguel Caballero, Mireia Miró y tantos otros… Y en definitiva, supo tranquilizarme y empoderarme confirmándome que, con todos estos ingredientes, su película iba a ser intimista, cercana y poética y que tenía claro que no quería hacer aquello que ya estaba hecho o que muchos ya estaban haciendo. Además insistió en qué para hacer y seguir los grandes retos que se proponía Kilian Jornet, ya estaban ahí el propio Kilian,  Seb Montaz u otros cámaras y deportistas que, como a ellos, les apasionan las grandes alturas y los objetivos casi inalcanzables y qué naturalmente ellos eran los que debían contar esas historias y esos magníficos retos, no nosotros.

Parte del equipo integrante de la selección española de esquí de montaña en un hotel de concentración en los campeonatos europeos de Pelvoux  (2012). Fotograma extraído del material de rodaje de Kilian Jornet, el comptador de llacs.

Fotografía tomada por Eduard Jornet. De izquierda a derecha, Kilian Jornet, Pablo García y Verónica Font mirando en casa de Kilian en Les Houches parte del material rodado con la cámara Panasonic GH2.

Con estas palabras, Verónica Font me tranquilizó, me hizo ver que yo era el indicado para estar ahí y sobre todo me ofreció las pistas para entender que participaría en una película diferente sobre Kilian Jornet, una película sobre un deportista de elite, cercana y sincera, repleta de vida, de inmensa calidad cinematográfica y naturalmente también, como no, repleta de admiración por la montaña. Y es que cuando una directora del talento de Verónica Font, que ama tantísimo la naturaleza, que controla el sonido cinematográfico como nadie y que tiene una intuición para el montaje extraordinaria,  se propone filmar a una persona a la que admira como es Kilian Jornet, desde una sensibilidad más pausada y femenina, es inevitable que surja algo tremendamente profundo, radicalmente distinto a lo esperado y verdaderamente sincero.

Fotografía tomada por Eduard Jornet. Después de otro entrenamiento a la espera de que Kilian haga alguna pasada aprovechando que la niebla iba y venía, descubriendo o tapando las montañas.

De todo esto que cuento, un buen avance para quienes no lo hayáis visto todavía es este trailer que Doble Banda montó para las primeras promociones que estamos haciendo. En mi caso, cuando lo veo, me traslado, gracias a la imagen pero también mucho al trabajo de sonido, a los espacios y los momentos de rodaje. Realmente esa sensación es mágica cuando durante el rodaje has estado gran parte del tiempo escondido bajo una gran tela, blanca y negra, con la intención de protegerte de la intensidad de la nieve para ver bien las imágenes en la pantalla de la cámara.