Aunque con el tiempo y viendo Bolboreta, mariposa, papallona ahora nadie lo diría, este largometraje nace de la rabia, la impotencia y el dolor que supuso para muchos de nosotros una noticia como la del desastre del Prestige en noviembre de 2002 y cuyas consecuencias no han dejado de afectar, en los años posteriores, a la costa gallega y a sus alrededores.

Fotografía de Miguel Navarro.

Ante esa catástrofe, con aquel sentimiento descorazonador que nos unió a muchos, decidí irme a Galicia a recoger la opinión de personas anónimas que vivían de y para el mar. De ahí surgió un documental que, finalmente y por diversas circunstancias, sólo fue proyectado en Porto do Son (Galicia) para los habitantes del pueblo y para los protagonistas que lo habían hecho posible y que titulé Son de Galicia.

Mar Santos (2003). Fotografía tomada durante el rodaje de Son de Galicia. Tres años más tarde Mar Santos sería una de las protagonistas de Bolboreta, mariposa, papallona.

Posteriormente y dado el recuerdo que dejaron en mi aquellas personas del pueblo gallego, decidí escribir el guión de un proyecto de largometraje reproduciendo algunas de las sensaciones que me había producido el encontrarme con ellos y con los paisajes terrestres y marinos tan especiales que les rodeaban. Aquel guión y un gran trabajo por parte de la gente que formábamos Producciones Doble Banda, permitió una compra de derechos de antena por parte de TVC, una coproducción con TVG y una subvención a largometraje otorgada por el ICAA (Ministerio de Cultura) cuando ese Ministerio aun existía como tal y velaba, de una forma u otra, por la cultura de los pueblos. Gracias a todos esos frutos nos lanzamos a la aventura que siempre supone hacer un largometraje con pocos medios -si tenemos en cuenta la media de los presupuestos  de las películas españolas que se estrenan- y además conseguimos rodar un material vital para la película, con gran calidad y con un equipo maravilloso de personas, tanto de grandes profesionales como de la gente del pueblo gallego.

Fotograma de Bolboreta, mariposa, papallona. Carla Carolina Linares y Mar Santos (2006) protagonistas, junto a actores como Fele Martínez, David Bendito o Tzeitel Rodríguez, de este largometraje.

Parte del equipo de rodaje de Bolboreta, mariposa, papallona en una de las calles del pueblo de Porto do Son que con tanto cariño y dedicación nos acogió.

Pese a la calidad profesional y humana de ese rodaje, una vez me encontré con el material rodado en la sala de edición de Barcelona y tuve que enfrentarme al proceso de montaje, no terminé de dar con la forma definitiva para, ni tan solo, acercarme a esa esencia que había conseguido dibujar con el guión. Eso me llevó incluso a la desesperación, pues en algún momento pensé que no sacaría adelante un largometraje por el que tanta gente se había dejado la piel. Mucha energía, mucho esfuerzo, mucha voluntad y en muchas ocasiones una gran solidaridad entre las personas que tomaron parte en todo ese proceso y yo no iba a sacar nada digno de todo ello.

Parte del equipo de rodaje de Bolboreta, mariposa, papallona en una de las calles del pueblo de Porto do Son. Los niños protagonistas están sentados en las escaleras que llevaban a un antiguo cine abandonado.

Ese sudor de tantos, me hacía debatirme en un estado de ánimo nada aconsejable para sacar adelante un montaje con dignidad… pasaron los días en los que me peleaba con los múltiples montajes a los que, uno tras otro, iba viéndoles muy poco, prácticamente nada… llegué incluso a filmarme a mí mismo tratando de reflexionar sobre el fracaso de un cineasta con la intención de intercalar esas ideas en el montaje que no había conseguido definir. Y lo hacía de todas las formas que uno pueda imaginar: únicamente con mi voz frente a la sala de edición; filmando el reflejo de mi rostro en el agua de un estanque de La Ciutadella mientras yo, con tono abatido, iba reflexionando acerca de mi fracaso; colocando la cámara frente a la luna delantera del coche para ir hablando, mientras iban pasando los paisajes, de como solucionar el escollo en el que me encontraba…  pero esas vías no dieron sus frutos pues soy muy poco dado a plantarme frente a una cámara y sacar algo bueno, así que nada de lo que intentaba y decía me convencía…  y así pasaron los meses hasta que de repente, un día cualquiera del mes de noviembre de 2006, los niños y niñas de las escuelas de la ZER el Moianès (Mura, Calders, Castellcir y Monistrol) a los que yo les estaba dando clases de cine dentro del extraordinario proyecto pedagógico Cinema en Curs, me dieron la clave; ellos con su nueva mirada de las cosas, con ese afán por descubrir, con esa capacidad de verlo todo por primera vez, me hicieron pensar en lo bonito que sería filmarles a ellos descubriendo las imágenes que yo no había sabido mirar, incluso después de haberlas ideado yo mismo y quizá precisamente por ello, por esa falta de distancia hacia lo que uno mismo hace. Una mirada renovadora podía, de alguna forma, darle alas a las mariposas, bolboretas y papallonas que yo casi había ahogado. Y es así, con esa nueva mirada, como Bolboreta, mariposa, papallona termina adquiriendo esa dimensión de película trilingüe, dándole más valor que nunca al título y abordando con más sentido, si cabe, esa riquísima diferencia que, por suerte, hay entre las culturas.

Aquí tienes un pequeño trailer pero si te apetece verla entera puedes hacerlo por solo 1.95€ en Filmin. Si quieres verla, sigue el enlace aquí.